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| Principal | |||
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La Peña Flamenca de Cerdanyola se funda en el mes de mayo de 1972. Surge de la inquietud y necesidad de un grupo de aficionados que tras reunirse asiduamente en un rincón de un bar, entendieron que no era el marco adecuado que dignificara el arte flamenco. De ahí que este grupo, tras lograr convencer a la junta rectora del Casal Parroquial de esta localidad, consiguiera tener un espacio donde cada sábado agrupar a un ramillete considerable de buenos aficionados. |
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Los primeros tiempos La primera junta directiva de la Peña Flamenca Casal de Cerdanyola, nombre adquirido por el lugar de ubicación, fue presidida por José Niebla Montecatini, hombre querido y respetado por todos los que formaban el entramado asociativo andaluz y flamenco de entonces. Con solo un par de años de vida, esta Peña consiguió tener más de doscientos cincuenta socios y un ramillete de cantaores aficionados que habían pasado de cantar por un determinado artista, a conseguir una formación sólida dentro del conocimiento y ejecución del cante. Entre ellos destacar las voces flamencas y respetadas en este mundillo de: Álvaro Sierra (natural de Linares, Jaén), Andrés Campoy León (Ceuta), José Sánchez de Calañas (Huelva), Francisco Muñoz Monge (Castilleja del Campo, Sevilla), José Monge (Huelva), Antonio Miró, Gabriel Pineda (Puebla de Cazalla, Sevilla), José Oliva (Murcia), Manuel Guardado, Angel García Ocaña (Lucena, Córdoba) o Marcos España (La Lantejuela, Sevilla). Siempre con la guitarra de Valentín Bautista (Pear de Becerro, Jaén). Grandes actuaciones, grandes artistas Paso a paso esta entidad se fue consolidando, ganándose el respeto y admiración de toda la afición flamenca catalana y en general de los habitantes de esta localidad. Con la instauración de los Ayuntamientos Democráticos participa activamente en el entramado cultural de la ciudad. Por los años setenta ya se consiguió que el grupo de teatro La Cuadra de Sevilla bajo la dirección de Salvador Távora representara la obra de Teatro “Los Palos”. Estableciéndose desde entonces una estrecha amistad con el dirigente de este grupo que volvió a poner en escena la obra “Herramientas” y con anterioridad “Quejio”. En aquella época, aún sin ser apenas conocidos actuaron en la Peña Flamenca Enrique Morente con la guitarra de Manolo Sanlúcar. |
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Otras
voces flamencas más jóvenes se fueron incorporando escalonadamente al
ramillete de cantaores de
la Peña:Joaquín Escobar, Lolo de Jerez, Rogelio Ruiz, José Gersol,
Mari Carmen Gersol, Rosa Álvarez, Luciano Carmona, María Victoria
Romero, Gabino de Badajoz, José Grande, María Vargas, Andrea Gómez de
Calañas (Huelva), Paquita Medina de Córdoba. También se incorporaron las
guitarras de Pepín Gersol, José María López y José Gabriel Calderón. Los encuentros y actividades de la Peña La Peña Flamenca tiene en sus sábados noche su genérica actividad flamenca, una reunión entrañable de socios para escuchar ese ramillete de cantaores y otros de otras entidades que sabiendo del respeto con que en esta casa se le daba al Flamenco venían para ser escuchados. Los homenajes a los cantaores más viejos de la entidad se sucedían de forma cronológica, las visitas a otras peñas también eran asiduas. Entre otras actuaciones de la peña en Cerdanyola son dignas de consideración las de la Fiesta a las personas de la tercera edad, acto creado por la entidad junto con la asociación de vecinos de Serraparera y que cada año en vísperas navideñas se celebra en el Pabellón de Deportes de Cerdanyola, hoy día la organización del mismo corre a cargo del Ayuntamiento. Otras participaciones eran las actuaciones en las fiestas de los barrios locales y la organización de actos benéficos en ayuda a personas necesitadas por desgracias familiares, laborales, etc. Durante
los primeros años de la década de los ochenta la Junta de Andalucía, la
Generalitat de Catalunya y los propios ayuntamientos toman conciencia
de la importancia del movimiento andaluz, al menos en Catalunya, y muestran
especial interés por las asociaciones andaluzas. Crece el número de centros,
hermandades y casas regionales, en contra las peñas flamencas entran en
una fase de estancamiento y algunas de ellas paulatinamente van desapareciendo. Destacó la Peña Flamenca en la Feria de Abril en Catalunya, nueve primeros premios a la mejor caseta, otros tantos segundos y menciones especiales, marcaron una línea a seguir en la elaboración y dignificación de los recintos feriales de las entidades que a este evento concurrían. |
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Con una mezcla de socios más jóvenes y veteranos se forma una junta directiva bajo la presidencia de Bernardo López que comienzan a forjar una nueva estructuración de la Peña sin perder su condición genuina que no es otra que el Flamenco y lo que rodea a éste. Comienzan las clases de baile flamenco, la enseñanza de la guitarra flamenca y se crea un grupo de teatro con obras sobre temática andaluza. El acercamiento de los jóvenes a la entidad es también un reto de futuro, para ello se fomentan equipos de fútbol y baloncesto, así como visitas de interés cultural y convivencias con otros jóvenes en Andalucía. Los ciclos culturales tienen un espacio importante en las actividades de la Peña. La conmemoración del Día de Andalucía se llena de contenido con conferencias, teatro, recitales, concursos, etc. Comienzan a desfilar por la Peña artistas flamencos de la talla de Miguel Vargas, Joaquín Garrido, Curro de Utrera y muchos más. Se inicia la organización del festival flamenco de Cerdanyola “La Noche del Cante Jondo” por donde han desfilado lo más significativo del género. Se instaura en el mes de octubre las Jornadas Culturales Flamencas de Cerdanyola organizadas y patrocinadas por la peña, un programa de intenso contenido flamenco durante todo un mes. Artistas de todos los rincones de la geografía flamenca se dan cita en esta Peña, los más ilustres investigadores y conferenciantes ocupan un espacio importante en estas fechas. Un concurso de pintura sobre la temática flamenca inicia el ciclo con una exposición donde participa pintores de todos los lugares. En el año 1991 la peña Flamenca, por motivos ajenos a su voluntad, cambia su residencia trasladándose a la C/ Industria Nº 38-40, ubicándose en el Ateneo de Cerdanyola donde ocupa varias salas para desarrollar sus actos y actividades continuando con la expansión de las mismas. Pero éste no sería su lugar definitivo. |
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De Peña Flamenca a Casa de Andalucía Fueron más de 10 los años que la entidad pasó en el Ateneo de Cultura pero cada vez era más evidente la necesidad de un espacio más amplio y propio en el que poder dar cabida a la infinidad de actividades y encuentros que se organizaban. |
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En una asamblea celebrada en enero de 2002, los socios de la entidad deciden pasar a denominarse Casa de Andalucía de Cerdanyola. Nacería así una nueva etapa para la antigua Peña Flamenca llena de cambios y buenos augurios. Ya desde el año 1998 la entidad negociaba con el Ayuntamiento de Cerdanyola la cesión de unos terrenos para poder edificar la futura y definitiva sede de la Casa. La cesión llegó y, gracias a la administración local pero también a los propios socios y socias, la Generalitat de Catalunya, la Diputació de Barcelona y la Junta de Andalucía, el 22 de mayo de 2004 se inauguraba la nueva sede, en la calle Indústria 22B (ver foto superior). Desde entonces es en este edificio donde desarrollamos nuestras clases de baile, guitarra, conciertos, conferencias, exposiciones... Eso sí, sin olvidar salir a la calle y a otros espacios del municipio para entrar en contacto con el resto de ciudadanos y mostrar nuestro arte y nuestra cultura a todos los cerdanyolenses.
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